sábado, 9 de julio de 2011

Betty Ford (1918-2011)



Betty Ford ha muerto a los 93 años. La revista Time la consideró en su momento "la Primera Dama más activa desde Eleanor Roosevelt." Mientras su marido fue Presidente, ella abanderó el movimiento feminista, superó un cáncer de mama, y se volvió alcohólica y adicta a los opioides. El más famoso centro de desintoxicación del mundo lleva su nombre.

Wikipedia:
Poder, influencia, y candor

En la opinión de The New York Times y de los historiadores presidenciales, "El impacto de la Sra. Ford en la cultura americana pudiera ser ampliamente mayor y más duradero que el de su propio esposo, quien meramente sirvió sus 896 días, muchos de los cuales dedicó a tratar de restaurar la dignidad de la oficina del Presidente."

El diario continúa describiéndola como "un producto, un símbolo de nuestros tiempos culturales y políticos - bailando el "baile de caderas" por los pasillos de la Casa Blanca, llevando un "anillo del humor", o hablando a través de su radio de bandas cuya consigna es "Primera Mamá"; una ama de casa que discute apasionadamente en favor de los derechos de la mujer, una madre de cuatro hijos que reflexiona sobre las drogas, el aborto y el sexo premarital en voz alta y sin miramientos".

En 1975, en una entrevista para la revista McCall's, Betty dijo que se le había preguntado acerca de casi todo, menos cuán frecuente ella y el Presidente tenían sexo. "Y si me lo hubiesen preguntado les hubiera dicho", dijo, añadiendo que su respuesta hubiera sido,"tan frecuentemente como es posible".

Su mente estaba abierta a los beneficios del tratamiento psiquiátrico, hablaba comprensivamente del uso de la marihuana y del sexo premarital, y la nueva Primera Dama dejó conocer en una gira televisada a través de la Casa Blanca que ella y el Presidente compartían la misma cama.

Después que Betty apareció en 60 Minutos en una entrevista en la cual discutió con su candidez característica cómo hubiera aconsejado a su hija si hubiera estado envuelta en un amorío y de la posibilidad de que sus hijos estuviesen experimentando con marihuana, algunos conservadores la llamaron "No Dama" e incluso demandaron su renuncia, pero su índice de aprobación estaba al 75%. Como ella dijera más tarde, después de la fracasada campaña presidencial de su marido en 1976, "Yo daría mi vida por que Jerry tuviera mis resultados de encuesta".

Política social y activismo político

Durante su período en la Casa Blanca, Betty también fue una abogada de los derechos de la mujer y constituyó una fuerza prominente en el Movimiento feminista de los Estados Unidos de los años 70. Ella apoyaba la propuesta de Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA) y presionó en las legislaturas estatales para que ratificasen la enmienda, y se enfrentó a los oponentes de la enmienda.

Era también activista por la legalización del aborto y su activo papel político hizo que la Revista Time la bautizara como "Primera Dama Combatiente" y la seleccionara cono la Persona del año en representación de la mujer Americana y a sus iconos feministas. Por un tiempo no estuvo claro si Gerald Ford compartía el punto de vista en favor del aborto de su mujer. No obstante, le confesó al entrevistador Larry King que él también estaba a favor del aborto y que había sido criticado por ello dentro de las fuerzas conservadoras del Partido Republicano.

Salud y conciencia acerca del cáncer de mama

Semanas después de que Betty se convirtiera en la Primera Dama, se sometió a una mastectomía debido a un cáncer de mama el 28 de septiembre de 1974. Su desinhibición acerca de la enfermedad ayudó a crear conciencia acerca de la misma, cosa de la cual los americanos eran reticentes a conversar.

"Cuando otras mujeres se hacen esta misma operación no sale en los titulares" le dijo a Times. "Pero el hecho de que sea la esposa del Presidente lo ha puesto en los titulares y ha puesto frente al público esta experiencia particular que yo estaba viviendo. Ha hecho que muchas mujeres se den cuenta de que también pudiera ocurrirles a ellas. Estoy segura de que he salvado al menos una persona...tal vez más". Los reportes de que varias semanas después de la operación de Betty también Happy Rockefeller, la esposa del vicepresidente Nelson Rockefeller había sido operada de cáncer de mama llamaron aún más la atención del público sobre el cáncer de mama.

El Betty Ford Center

En 1978, la familia Ford la forzó a confrontar su alcoholismo y su adicción a opioides analgésicos que le habían sido prescritos a principios de los años 60 por problemas con un nervio lastimado. "Me gustaba el alcohol" escribía en sus memorias en 1987. "Me hacía sentir cálida. Adoraba las pastillas. Ellas se llevaban mi dolor y mis tensiones". En 1982, después de su recuperación, estableció el Betty Ford Center en Rancho Mirage, California, para el tratamiento de la dependencia química.

Escribió acerca de su tratamiento en su libro de 1987 "Betty: Un feliz despertar". En 2003, Betty produjo otro libro, "Cura y esperanza: Seis mujeres del Centro Betty Ford comparten su poderosa travesía desde la adicción a la recuperación".

En 2005 cedió su puesto directivo en el Centro a favor de su hija, Susan.
Aceptando la derrota en nombre de su marido afónico en la noche electoral de 1976.



La gran Gena Rowlands la encarnó en el cine.